
Bimbó
En qué medida puedo pensar yo, cuando mi vida depende de un tercero que es mi creador. Cierto es que antes de su comienzo, yo

En qué medida puedo pensar yo, cuando mi vida depende de un tercero que es mi creador. Cierto es que antes de su comienzo, yo

Carlos E.Vallejo. Como habéis podido comprobar en mis vídeos, muchas veces la sencillez se convierte en virtud. Lo normal desprende la chispa de la excelencia.
Carlos E. Vallejo. Ya hace muchas décadas que la izquierda y la derecha no tienen ningún sentido. La caída del Muro de Berlín podría ser un punto y aparte; pero, da igual cuándo, el enfrentamiento

Carlos E. Vallejo. Me llamo Taras, soy Ucraniano y mi obligación es ir más allá. Ahora estamos siendo el foco del mundo, abrimos y cerramos

Carlos E. Vallejo. Vivimos informativamente en la absurda inmediatez. Muy poco se investiga y menos el seguimiento de las noticias. Son flash informativos que apenas
Carlos E. Vallejo. Vivo de las toallitas. Las hay de muchos tipos, desmaquillantes, de bebé, para limpiarse el ojete. Todas ellas producen unos atascos en
Carlos E. Vallejo. El hijo del zapatero del pueblo de la Carolina, salió espabilado. Tenía habilidades para los números y fue la primera generación que
Carlos E. Vallejo. Buenos días Señoría me llamo Evaristo Cortés, natural de Guadalajara, México y recepcionista de tercera del hotel “Las maravillas de Illetas”. Era
Carlos E. Vallejo. Pabellón de deportes de la Comunidad de Madrid, siete de la tarde, la expectación es máxima ante el mejor mago del Mundo,
Carlos E. Vallejo. Todo empezó, haciendo de “perraca” delante de mi marido en el Hotel “La Mamounia” de Marrakech y terminé ahorcada en un ropero
Carlos E. Vallejo. Torpe aliño indumentario, ya nos lo decía, el bueno de Machado, al describir su precaria apariencia. La buena vestimenta es una práctica
Carlos E. Vallejo. Todas las mañanas camino de mi trabajo, en el escaparate del anticuario “La joya de Berlín” entre todos los cachivaches que ofrece,
Carlos E. Vallejo. Desde pequeño, observando a mi padre, aprendí a acelerar con la luz naranja. Ha sido una pauta que me ha acompañado toda
Carlos E. Vallejo. Salir, poder disfrutar de otros ambientes que nos son los habituales, siempre llena. En estas vacaciones tuvimos el lujo de compartir las
Carlos E. Vallejo Fue en los cines “Windsor” de Madrid, en la sesión de las 16.30pm. Más de la mitad del cine, éramos compañeros del