Homenaje a la cajera del supermercado en el primero de Mayo
La situación laboral en España continua en una ciénaga en la que a corto plazo es muy complicado salir. El trabajador por cuenta ajena soporta unas condiciones “leoninas” en las que la oferta de una demanda desesperada que acepta cualquier condición, provoca una precariedad latente.
Dentro de este pozo laboral, donde los contratos temporales, son la tónica habitual. Todas las grandes empresas emplean a trabajadores, siempre hasta el limite, en el que el trabajador por ley debe convertirse en fijo. Aquí se termina un ciclo donde se pasa al desempleo hasta que ha pasado determinado tiempo para poder a contratarlo de nuevo.