La huida
“Ay, Bairos, siempre metido en líos”. Álvaro había abierto la puerta y con un aspecto inmejorable me observaba con cara de compasión. -Danos el puto archivo y te aseguro que vivirás. -Querido cabrón, sabes mejor que yo que ya estoy muerto. Hazlo cuanto antes y terminemos de una puta vez con esto. -Bueno, querido, ha […]