Carlos E. Vallejo.

Me llamo Taras, soy Ucraniano y mi obligación es ir más allá. Ahora estamos siendo el foco del mundo, abrimos y cerramos informativos. Hay un “lobo” muy identificado y nosotros somos el “cervatillo” a comer.

Somos victimas de un sistema. Pero no somos ni más ni menos que el resto de victimas que todos los días hay en el mundo, sin que nadie se haga eco de ellas o que pasen de moda.

Hace, tan solo una semana, un centenar de jóvenes cubanos han sido condenados a 30 años de cárcel, por manifestarse en contra de la dictadura . Al igual que en Rusia son miles los opositores al régimen que están encerrados.

¿Donde están los focos en la mujeres afganas?. Taiwán ya ha se ha pasado de moda, mientras China aplasta cualquier amago de libertad. Mejor que nos nos traslademos al continente africano donde el conflicto de «Boko Haram» continua matando todos los días.

Son más de 65 conflictos armados constantes en el mundo, que apenas tiene una pequeña reseña informativa.

Todo va demasiado deprisa, los cuarenta caracteres, están haciendo daño a la comunicación. Se necesita novedad informativa, los hechos los vemos en pantalla, pero no los sufrimos. Hace unos días un voluntario ucraniano para el ejercito que residía confortablemente en Londres, reconocía que lo que veía en el Reino Unido sobre el conflicto, nada tiene que ver hasta sientes la primera muerte a tu lado.

Son dos mundos, la realidad digital que transmite la pantalla de un móvil inteligente y el olor a sangre en la línea de fuego.

Ahora, “todos somos Ucrania” y no me parece mal que se denuncie esta barbarie. Pero debemos elevar el foco y ver más allá. Venezuela lleva cerca de siete millones de refugiados que han tenido que abandonar su país. Es un narco gobierno apoyado por el comunismo de la Habana, donde la dictadura se maquilla por una supuesta democracia y todas las denuncias se agotaron ya hace meses. Se empieza a normalizar la injusticia y la falta de derechos humanos, pero lo que es más sangrante, la idealizada democracia americana comprará petróleo venezolano debido al conflicto con mi país.

Esto es lo que se debe denunciar, como las democracias establecidas, siempre tienen una puerta de atrás, donde vomitar la farsa defensa de los derechos civiles. Si vienen mal dadas, todo vale.

Con lo que para solidarizarse con mi pueblo, es bueno que se haga un periodismo libre y protegido. No olvidemos a los periodistas mejicanos que todos los días son asesinados por denunciar la corrupción o al narco imperio.

Vivimos en un mundo, donde un gobierno puede desviar un avión comercial y cazar al periodista disidente (La detención del periodista bielorruso Roman Protasevich), sin que pase nada. Incluso secuestrarlo y matarlo en un consulado (el periodista Jamal Khashoggi).

Después de toda esta mierda, para solidarizarse con las victimas y dar pena, es mucho mejor no parar de denunciar a los verdugos que cuartan las libertades de los ciudadanos. Si desde hace años se hubiese desenmascarado a Putin y su banda, ahora no habría que solidarizarse por mi pueblo.