Carlos E. Vallejo.

Se puede estar y pasar completamente desapercibido. Esta tarde, mi hijo me lo refrescó dentro de la “patrulla canina”, todos los miembros se los sabía perfectamente, pero cuando llegamos al susodicho, no se le salió el nombre y me reconoció su desconocimiento.

Incluso en la reciente película que vimos hace poco, no recuerdo ningún gran diálogo, ni primer plano.

Pertenecer al grupo, pero sin sobresalir.

En los Beatles, es Pete Best y en los Rolling sería Duck Taylor. Son pero no están, una nota de una melodía que nadie escucha, ni recordará.

Parte de un todo que no es nada solo. Es el auténtico rebaño, la unión del equipo donde hay líderes y gregarios.

Everest es un gregario olvidado, al igual que “ Huber Matos” en la revolución cubana. Fidel y Cienfuegos fueron los padres de una Revolución, donde la palabra y significado de la revolución es la unión de un todo, donde solo la familia Castro se llevo el agua al gato. El resto, la gran población sin ningún tipo de protagonismo, son los peones de una revolución que han sufrido la gran mentira. Son muchos “Everests” dentro de una patrulla estéril que han roto muchas vidas irrecuperables.

Un todo fracasado, donde las partes no serán reconocidas y los protagonistas figuran en una historia falsa que no se consiguió nada de la palabra revolución.