La ventana indiscreta

El Blog de Carlos Vallejo

Página 3 de 17

Continua el operativo

Nos había tocado el hijo del presidente del Congreso. No debíamos dejar su culo las 24 horas del día. Éramos un operativo de seis personas que no nos conocíamos entre nosotros, debiendo vigilar al muchacho por turnos, que nos iba… Seguir leyendo →

Él se estaba adelantando.

Volví a llamar al narco Mario. Me dijo que los yonquis no aparecían. Me estaba cansando de la situación. -Mira, Mario querido. Creo que no te estás tomando  interés en este tema. Como no sepa en 48 horas dónde están… Seguir leyendo →

El operativo

Me encontraba con Jonás limpiando el primer piso de oficinas del grupo de comunicación que estaba jodiendo al presidente del Senado. Todas estas misiones no existían. En el caso de que nos descubriesen, debíamos aguantar el tirón y negarlo todo…. Seguir leyendo →

Colaboración

-¿José María, por favor? -Sí, soy yo. Dígame. -Soy María, del “Colegio Everest”. Mira, el otro día no sé lo que me pasó. Me comporté como una loca, perdona. No te di ni la oportunidad de saber lo que querías…. Seguir leyendo →

A todo cerdo le llega su San Martín

Aldo había revuelto la habitación del Padre Julián con los dos yonquies pero no había encontrado nada. El estruendo que provocó la Carmen cuando Aldo le dio “matarile” al padre provocó que tuvieran que salir antes de tiempo del apartamento…. Seguir leyendo →

Mucha María

No sabía nada de Mario, el narco al que encargué que me siguiese la pista de los yonquis. Me dijo que parecía como si la tierra se los hubiese tragado, que hacía semanas que nadie los había visto. No me… Seguir leyendo →

Corrupción en el Congreso

  Ya hacía más de dos años que había llegado a un acuerdo con el CNI para continuar trabajando como colaborador encubierto, ya que “la casa” me había salvado el culo cuando mandé al otro barrio al hijoputa de Eduardo,… Seguir leyendo →

Familia Pereira

El Doctor Pereira tenía 49 años. La vida no le iba nada mal. Casado desde hace 24 años con su mujer Paloma, veraneaban en Benidorm todos los años y sus hijos iban a colegios privados. Era una vida cómoda, aunque sin ningún tipo de lujos. La gran mayoría de compañeros de la carrera habían triunfado y tenían grandes consultorios privados que les daban un status bastante más desahogado.

El Colegio

Cuando no tengo nada y debo investigar algo en algún sitio, me voy a un bar para poder observar los perfiles susceptibles de poderme dar rápido la información que busco. Este bar, al igual que todos los de los colegios,está frecuentado por una mezcla de alumnos y profesionales del centro. Era la hora del desayuno.

El inspector Nadal

No era consciente de la auténtica “bomba mediática” que tenía en mis manos ni del peligro que corría.

« Artículos antiguos Artículos siguientes »

© 2018 La ventana indiscreta — Funciona gracias a WordPress

Tema realizado por Anders NorenIr arriba ↑