Carlos E. Vallejo.

⁃ Si Lucia hay puertas que comunican los dos estados. El terrenal y el espiritual. Yo encontré esta vía por casualidad.

⁃ Creo que ya has aprendido mi verdad. No creo que de más de si.

⁃ Eso querido Damián lo decidiré yo. Entonces, entiendo que has traspasado los dos estados hace tiempo.

⁃ Si Lucia, en muchas ocasiones. Lo único es que con la danza, llegas al estado espiritual puro de contemplación, sin interactuación. No te puedes relacionar con los demás.Tan solo es paz y contemplación.

⁃ Damian si vistes la Luz, ¿por qué te gustaba emborracharte?

⁃ Se que es difícil de explicar. Cuando ves y compruebas que hay continuidad, se rompen muchos valores terrenales. Estos canales de estados, son muy peligrosos para las personas no formadas.

⁃ Yo llegue por pura casualidad, no tuve meditación ni intención, llegue a algo que muchos monjes en toda una vida mística de contemplación no consiguen ver.

⁃ Lo que experimenté me gustó tanto, que la vida terrenal dejó de tener interés para mi.

⁃ Bueno Damián creo que hemos terminado.

⁃ Espero haber podido ayudarte.

Me fui a ver a Anita Jaramillo.

⁃ Entonces Lucia tu dirás.

⁃ Señora, Damián el borracho, lo único que me ha aportado, es la ratificación de la conexión de los estados. No he sido capaz de ver nada mas.

Si bien señora, entiendo que la danza de los derviches, no será la única vía de comunicación de los estados.

– Cierto Lucia, existen varias vías de comunicación de los estados. Unas más avanzadas y otras menos, depende mucho del canal y de la persona. Pero esto ya lo aprenderás poco a poco.

Respecto a Damián es un @donche, pequeños lucíferos que intentan entrar en el mundo de la luz.

Es un farsante, mentiroso que emplean los canales del misticismo para poder destruir el mundo de la luz.

Lucia estas muy verde todavía . Tendrás que trabajar duro si quieres continuar con nosotros.

– Señora tiene razón. Estoy confusa todavía. Me creía que esto era la eternidad, que era para siempre.

– No querida en el Reino de la luz, solo están los que se lo merecen. En caso contrario vuelves a la nada.

Te voy a mandar a otra misión.

Espero que empieces a sentir los estímulos del mal y los destruyas.

Vuelvo a preguntarme porque estas aquí. Ten en cuenta que en las leyes del universo no hay cabida a los grises.

Estamos continuamente asegurando el presente y futuro de la humanidad.

Iglesia San Anton Bilbao 1980.

Aparecí en la sacristía de una Iglesia española. Estaba en un altillo observando una reunión del párroco con varios jóvenes.

Llegué en el momento final, donde se repartían las pistolas.

Me di cuenta que no estaba en ningún altillo, estaba suspendida en espíritu sobre el grupo.

Seguí a Aitor camino de su casa. Todo fue normal hasta el día siguiente.

De buena mañana quedó con varios compañeros de comando. Ahora al akelarre de muerte se unieron cuatro metralletas star automáticas.

Se parapetaron en el monte al borde de un camino de tierra que lleva a un conocido caserio con unas vistas increíbles del valle, que da desayunos y comidas.Lugar muy frecuentado por los “maquetos” de la zona.

Esa mañana el comando aleccionó a los dueños, en su posterior operación de muerte.

A las 7.30 un Land Rover largo de la Guardia civil con tres guardias que no superaban los veinte años se dirigían a el Caserio “Martika”. El caserio tiene en la primera planta una sala amplia que termina en un ventanal. Los guardias se dirigen siempre a la ultima mesa, al borde del cristal, para poder controlar todo. Sabe que nunca fueron bienvenidos. Se huele el rechazo en el ambiente. Son autoridad en un territorio que la población tiene el veneno del nacionalismos enquistado en su alma.

“huevos fritos con chistorra” y una hogaza de pan, que da gloria observarla. Es el hambre mañanera de 20 años recien cumplidos, que no saben que están viviendo sus ultimas horas de vida.

La camarera que es también joven y todavia la sed de sangre de la población de la zona, no ha contaminado todavía sus entrañas. Sabé que si habla está muerta, como muchos que lo hicieron. Tan solo sus grandes ojos, desprenden una melancolalia de pena, que no fue captada por los muchachos.

El siempre no ser bienvenido a los sitios, te da unas pautas de comportamiento, donde a el enemigo se le ignora siempre, en espera de un posible ataque.

Salieron con la panza llena y ganas de vivir. Apenas había recorrido 200 metros desde el caserio, una granada de mano, reventó los cristales del Land Rover. Panico en primera persona. La muerte avanza. Salieron del jeep a repeler la acción. Las ráfagas de las metralletas se dirigian a el monte, sin objetivo definido. Había más miedo que acierto. Poco a poco fueron cayendo, menos Manuel que abandono el Jeep corriendo camino de vuelta al caserio.

La puerta estaba cerrada. La reventó a golpes y le abrió una de las hijas del matrimonio.

– Corra conmigo, que le sacaré con mi coche. ¿Está herido?.

– Gracias, nada serio, solo son cortes de cristales.

Manuel corrió, cual cria de gorrión, detras de la chica. Se sentia salvado de la muerte. Se metió en el maletero del 124 blanco del patriarca del Caserio. Avanzaron apenas tres minutos. La chica frenó en seco y vinó el silencio.

Lo que el pobre desgraciado no pudo presenciar. Es como “Judas escariote” la chica tracionó la vida de Manuel. Era y es una compinche de la muerte injusta por una causa nacionalista, que no mereció la pena ni una gota de sangre por un pueblo asqueroso, que no merece la pena llamarse nación, ya que nunca un país se puede crear matando inocentes.

Allí se quedó con un tiro en la frente, sin cumplir los veinte un años.

Lucia salto de repente a un baño de azulejos blancos, donde una señora vomitaba arcadas de sangre y de dolor. Es María la madre de Manuel, que de pena lleva toda su vida muriéndose.