Carlos E. Vallejo.

Hace tiempo que lo busco, pero no lo encuentro.

Esta mañana cuando fui a por mi moto en el garaje vi a la limpiadora que lleva más de 15 años limpiando la finca, disfrutando del contenido de su móvil. Cuando volví al cabo de una hora larga, la posición era idéntica. Es triste que alguien no haga su trabajo, que engañe a la empresa que le paga y a ella misma, ya que es no es un aspecto de cualificación profesional, es más cualificación moral con uno mismo.

Siglo XXI y todavía estamos fallando en lo básico.

Progreso tecnológico quizás, pero estamos en un país con una base prometedora que todavía debe evolucionar bastante.

Falta formación, cultura, ganas de conocer las cosas y de conocerte a ti mismo.

Es una sociedad ignorante, inculta, dominada desde hace años por el “mass media” de la imagen, de la inmediatez.

Ahora más que nunca la tendencia no invita al optimismo.

Vivimos una comodidad comunicativa, donde el razonamiento y la reflexión se han perdido.

Una clase política que no sirve absolutamente para nada, fiel reflejo de la sociedad.

Conformismo colectivo e individual es la practica habitual de la gran mayoría de la población. No interesa el País o Estado, menos digamos el prójimo o el ciudadano.

Vivimos en un egocentrismo elevado a la décima potencia, donde que todo lo que se salga de mi entorno familiar, no existe.

Vamos camino de la fragmentación de España como país, con un enfrentamiento civil de ciudadanos encolerizados por unos principios eximentes que no respetan el pensamiento contrario.

El actual gobierno es el No España, camina por una senda muy peligrosa, buscando el sometimiento judicial, la eliminación del castellano como lengua oficial, aunque lo diga la Constitución. Y la persecución de la libertad de información, censurando lo que ellos consideran “desinformación”.

Estoy completamente seguro que esta columna que inaugura la serie del “Oráculo de España” no gustará al nuevo comité de censura.

¿Qué le pasa a la gente?. Realmente no ve que estamos entrando en un abismo, donde intentan ir sometiendo las libertades de los ciudadanos.

No hay mejor escenario para imponer, que el de una crisis humanitaria. En aras de una supuesta protección, el “papa Estado” protege a sus ovejas, les da de comer en las colas del hambre.

PUTA MENTIRA. España espabila. Habla con tu vecino y explícale que este no es el camino, que nos mienten todos los días. Nos tratan como un rebaño de borregos que aun sabiendo que están yendo a el matadero, permanecen mansos, sin decir nada.

Hay mucha gente capaz. No nos gobiernan. Son obreros, empresarios, padres de familia que les importa España y quieren cambiar la situación.

Lo primero es una actitud individual hacia el cambio. No esperes nada del Estado. La paga de la vergüenza (salario mínimo vital), es una engañifa para los pobres desgraciados que tienen la mala suerte de no tener ya, ni un mal bocado que llevarse a la boca. Es necesaria, obviamente, pero el cambio empieza reduciendo el empleo y generando riqueza mediante empresas. Algo que los que estaban en el Gobierno y los que están ahora, no tienen capacidad para realizarlo. Se necesita un “Plan de emergencia nacional”, donde el talento demostrado se ponga a trabajar de una vez.

Hay que empezar a reventar las calles con “caceroladas pacíficas”, todos los días frente al Congreso de los diputados y las delegaciones del gobierno, exigiendo la inmediata dimisión de este gobierno de miseria y de ruina.

Las neveras se están quedando vacías, los ciudadanos están perdiendo la esperanza y la guadaña de la muerte se lleva a los más débiles.

Pregunta: ¿ Ante este panorama que se debe hacer?.

Respuestas:

1.- Si tiene trabajo. Hágalo bien y con alegría.

2.- Si no tiene trabajo y lo necesita. Busca, busca y busca y si no encuentra, fabrica o vende algún producto o servicio digno.

3.- Denuncia y grita todos los días: Gobierno dimisión.

4.- No va de rojos ni de azules. Es justicia social para el país.

5.- Pon tu talento al servicio de los demás.

6.- Educa todos los días a tus interacciones equivocadas. Siempre con buena fe y sin ánimo de imposición.

7.- Movilízate en todos tus canales posibles.

8.-Lucha por tus derechos.

9.-No te rindas nunca.

10.-Vamos a cambiar las cosas desde la lucha individual. Somos talento, somos ciudadanos libres e iguales que tenemos la obligación que no se destruya este país. Salir de la nueva crisis económica que nos va a tocar vivir en los próximos años y lo más importante que la ira de revancha de determinados españoles se apacigüe en la cívica convivencia. Demasiados muertos tuvimos en la Guerra Civil y en el magnicidio de ETA, para que ahora todos nuestros mayores que lucharon por mejorar España, mueran solos y abandonados en sus tristes residencias.