Carlos E. Vallejo.

En la economía siempre han existido una serie de variables menos ortodoxas, que han reflejado de una forma más clara la realidad del índice de riqueza de un país. De sobre empleadas y conocidas son el número de joyerías “Tiffany” en una ciudad, para evaluar si existen ricos de verdad, capaces de comprar en estos establecimientos. Otra menos elitista es el número de vehículos “Lexus” por cada cien mil habitantes.

Estas son variables dentro de un entorno de normalidad, donde la economía soporta los normales vaivenes del mercado.

La situación actual de España prevé una caída del PIB este año de entre el 8,9% y el 11,7% en función de la duración de la epidemia , con una caída del empleo equivalente a tiempo completo de entre el 9,7% y el 12,9% y un déficit público que podría alcanzar el 13,8% y la deuda el 122% del PIB.

Ante este panorama, no son pocas la variables reales que la sociedad está manifestando cada día a día.

No nos iremos de Feria.

Todas las giras de los cantantes y artistas, conciertos, celebraciones populares , discotecas y ocio nocturno tiene una previsión del -95% en la actividad económica. La frase de; “tienes menos futuro que un feriante” ha vuelto a estar de moda, para quedarse en el corto plazo (2-3 años).

Vuelve el patrón oro a imponerse.

Las tiendas de “Compro oro” han vuelto ha aparecer en el panorama de comercios minoristas. Siempre se multiplican como ratas, cuando la incertidumbre es máxima. El patrón oro es esa variable que nunca falla. Si hay debilidad de una moneda. Posibilidades de de-valuación, todas las reservas se dirigen a el, para poder estar seguras.

La cola de Doña Manolita se ha adelantado a Septiembre.

Es un clásico de Diciembre. Para quien no lo sepa, “Doña Manolita” es una administración de lotería de Madrid en la Puerta del Sol. Este año se ha adelantado la cola a Septiembre. Siempre se ha dicho que la lotería es la esperanza de los pobres, pero en este año es una variable de pena y desesperación, donde el horizonte se tiñe de carbón.Pero querido lector, aunque las cosas están bien “jodidas” como decía aquel. Me revuelvo como buen “gato panza arriba” a luchar por tu cambio individual . Si caíste, levántate, si estas bien, lucha por continuar así, si estas triunfando, que el éxito no te haga caer de la ola.

Estos pequeños bajitos, con mucha mala leche que se estas muriendo a chorros, en la trastienda de los hospitales públicos, supieron transmitir en muchos casos, el espíritu del esfuerzo a sus hijos, que son los encargados de tirar del carro y de volver a levantar a España con trabajo y más trabajo.