Carlos E. Vallejo

Después de ser los campeones de muertos por millón de habitantes, el mayor número del mundo de sanitarios infectados y de abandono total de las residencias de tercera edad. Aspecto este último que debo hacer un inciso  para destacar El Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, otorgó al ministro de Sanidad un amplio abanico de competencias, nunca visto en nuestra democracia, estas competencias fueron siendo ampliadas por las distintas órdenes ministeriales que dictaba el propio Ministerio de Sanidad y que llegaron a incluir la intervención de las residencias privadas.

El 19 de marzo en rueda de prensa, Pablo Iglesias se atribuyó la competencia sobre las residencias de ancianos (https://www.youtube.com/watch?v=EHBpG0oaZxw&t=7s). Pretende ahora el Gobierno olvidar todo esto y recalcar que la competencia de las Comunidades Autónomas en una especie de nueva construcción de la historia jurídica de esta pandemia.

Llegados a este punto de huida,  del actual gobierno, comenzamos con la supuesta recuperación en la que el Ministro Alberto Garzón declaro: “España es un país especializado en sectores productores de bajo valor añadido como la hostelería, el turismo”, de los que también destacó su precariedad y estacionalidad con hoteles que abren seis meses y otros seis cierran.

La industria turística española, que da trabajo a cientos de miles de familias y aporta casi el 15% del PIB de la riqueza de nuestro país, no puede dar crédito a este “mindundi”, cuyo modelo de economía de mercado de país es Cuba y que cada vez que habla, resta valor añadido al Gobierno y a la política española.

Seguimos con las «desafortunadas» declaraciones de la ministra de Trabajo y Seguridad Social, Yolanda Díaz, sobre la situación del sector agrario español, donde la «sorprendente» campaña para tratar de detectar casos de «esclavitud o prácticas similares» en explotaciones agrícolas ha dejado entrever que en La España del siglo XXI, continúan las practicas de los “Santos inocentes”.

Es este modelo de odio heredado de “Zapatero” que intenta dividir nuevamente a los españoles.

Debemos recordar, que esto no se trata de izquierdas ni de derechas, es justicia social; han engañado,  han mentido al pueblo y ahora todos los ciudadanos, tenemos derecho de manifestarnos libremente para pedir la dimisión de este gobierno inepto, corrupto, mentiroso y decirle bien claro  a la cara: “ Que hay muchos españoles de bien, que quieren  y defienden a este país ESPAÑA, que como siempre, trabajaran día a día para que la democracia ponga a cada uno donde se merece”.

Os animo a manifestaros en vuestros pueblos y ciudades, con mascarilla y dos metros de distancia, respetando la ley y gritando; LIBERTAD y GOBIERNO DIMISIÓN.