Carlos E. Vallejo.

Este año acaba de finalizar la 45 edición de la marcha que mejor identifica a los mallorquines.

Es curioso que una marcha popular sea de los pocos eventos, donde siempre la participación es masiva y la población se sienta completamente unida. Todos los años un sinfín de participantes, disfrutan de esta marcha nocturna. Los hay de todos los perfiles, jóvenes, mayores, extranjeros. Todos son bienvenidos el primer sábado del mes de Agosto para volver a reactivar esta tradición.

En esta edición ha sido un gran acierto abrir la posibilidad de salida en las diferentes poblaciones que atraviesa la marcha. No es una carrera, es una marcha solidaria, donde cada uno la disfruta, en función de sus creencias religiosas o de sus aptitudes deportivas.

No existe un motivo para realizarla. Existen múltiples razones por las que cada cual quiere terminar en el santuario de la “Virgen de Lluc” cada año.

La organización todos los años, requiere de un esfuerzo tremendo por parte de los voluntarios de la asociación “Grup Güell”. Este año  ha estado liderada por Fco. Bauza que ha sabido volver a unir a todos los voluntarios de bien que quieren que nunca se pierda está tradición.

Lidiar con los políticos no es nada fácil. Siempre están abiertos a hacerse la foto de turno con nuestro fundador “Tolo Güell”, pero a la hora de conceder subvenciones para la marcha, todo son complicaciones, que siempre ponen en peligro la creación de una nueva edición.

Es una marcha cara, que requiere de una gran organización y de un despliegue humano y material que siempre supera los 40.000€. Al ser el “Grup Güell” una asociación de voluntarios, es realmente muy complicado poder reunir está cantidad, sin la ayuda de las instituciones. Siempre en el mes de septiembre hay que ponerse nuevamente manos a la obra para poder mover la siguiente edición.

Esperemos que todo funcione y que se consiga la realización de la próxima 46 edición.