Se han producido demasiados dramas anónimos en este país durante estos últimos años. Muchas familias han sido desahuciadas de sus casas con la carga añadida de tener que pagar parte de su hipoteca. Se fueron sin hogar y con deuda. Todavía es habitual en muchas fincas de España la convivencia de la inmobiliaria de turno para enseñar una casa embargada por el banco con el vecino de enfrente que va camino del matadero de la “puta miseria”.

Ante este panorama  el Gobierno impulsó un código de buenas prácticas para la banca y los juzgados se encargaron de poner coto a este desastre social.

El Gobierno aprobó  en el Consejo de Ministros el Proyecto de Ley del Crédito Inmobiliario. La nueva ley, que previsiblemente entrará en vigor en el primer semestre de 2018, traerá novedades.

La medida que más sorprende es la ausencia de la “dación en pago” para las nuevas hipotecas que se firmen a partir de ahora, por tanto, la deuda pendiente de pago no quedará saldada en el caso de que se entregue la casa al banco.

Nos queda todavía mucho recorrido para que esta medida entre en vigor, a pesar de que en la pasada campaña electoral nuestros políticos vociferaban con la imposición de esta medida si ellos gobernaban. Nada de nada. Empieza a temblar si debes más de tres meses.

No todo es negro en la nueva ley, hay medidas que por fin nos equiparan con Europa:

Los préstamos que se firmen después de la puesta en macha de la ley, el cliente debe acudir al notario antes de firmar para que este compruebe que todo se ajusta a la legalidad; que no tenga comisiones abusivas, que se pueda cambiar de fija a variable.

Otro aspecto muy importante que por fin se termina, son las ventas vinculadas que yo las llamaba coloquialmente el “impuesto revolucionario de la banca”, es decir cuando contratabas una nueva hipoteca, el empleado de banca con una sonrisa cínica te escribía en un papel las condiciones financieras de de la hipoteca, tales como las comisiones de apertura, plazos de amortización, el Euribor correspondiente y siempre te incluía un plan de pensiones, un seguro de hogar, una visa de crédito. Cuando el pobre futuro hipotecado preguntaba que significan esa seria de productos financieros, el subordinado bancario le contestaba:

“Querido amigo, esto no es obligatorio si no quieres, pero nosotros te recomendamos que si quieres que te concedamos esta hipoteca, sería bueno que contrates alguno de los productos que te indicamos en el papel”

Y el futuro hipotecado con carita de “cordero degollado” hacia la pregunta del millón; ¿ Y si no quiero contratar ninguno de estos productos? A lo que el empleado le contestaba con una nueva sonrisa “Vitaldent”: No pasa nada, nosotros no te damos la hipoteca y te vas a otro banco que te va a pedir lo mismo. Eran “lentejas” si las quieres las tomas o sino las dejas.

 

Las ventas vinculadas están prohibidas con la nueva ley, pero el banco si te puede ofrecer la posibilidad contratar algún producto vinculado a tu hipoteca, siempre que te ofrezca una mejora en la condiciones de la misma.

En definitiva querido futuro hipotecado la nueva ley viene cargada de bastantes medidas positivas tales como:

  • Lista negra de cláusulas abusivas.
  • Se facilita la conversión de hipotecas variables a fijas.
  • Lista negra de cláusulas abusivas.
  • Se podrán reconvertir las hipotecas en divisas extranjeras a hipotecas en euros.
  • No existirán los incentivos para los empleados de la banca que estén relacionados a captar hipotecas.
  • Diferente régimen jurídico de los intermediarios financieros.
  • Limite al interés de demora.
  • Lista negra de cláusulas abusivas
  • Modelo tipo de hipoteca sencilla para cualquier ciudadano.
  • Mayor presión en la cláusula de vencimiento anticipado.

Ahora bien yo siempre recomiendo que un profesional en la materia, preferiblemente (economista o abogado especializado en el sector) te analice el contrato antes de firmarlo, ya que por muchas nuevas medidas que contenga la hipoteca, esta te va a acompañar de por vida recordante todos los meses de que existe, hasta que no finalices el pago con el sacrificio de tu trabajo.

Recuerda las palabras del Génesis: (Gen 3:19 NTV) “Con el sudor de tu frente obtendrás alimento para comer hasta que vuelvas a la tierra de la que fuiste formado. Pues fuiste hecho del polvo, y al polvo volverás”.