Era tarde y me tomaría un respiro. Había quedado en recoger a María en su casa para disfrutar de la cena prometida.

A las 20:45 horas estaba en el coche enfrente del portal de su casa. Bajó despampanante. Guapa de verdad. Unos jóvenes con los que se cruzó se quedaron con la baba en la boca.

-Don Mentiroso, ¿adónde me lleva?
-María, dame un respiro.
-Que sí, hombre, que es broma.
-Pues espero que te gusten los vegetarianos. Vamos a ir a uno de un amigo mío, Jaime. Se llama “La isla del tesoro”. Está por Chueca y es una pasada.
-Bien, tiene buena pinta.

Autumn place setting. Thanksgiving dinner. Fall season fruit, pumpkins, plates, wine and candles. Thanksgiving dinner

Soy amigo de Jaime desde el colegio, es un tío muy peculiar. Tiene una agencia de publicidad desde hace años y es gran aficionado a los viajes. Hace varios años abrió este restaurante con unas recetas increíbles y una decoración preciosa, donde ofrece unos platos fabulosos aprendidos de sus salidas al extranjero. Él nunca está, pero atiende un grupo de chicas encantadoras. Esperaba que a María le gustase tanto como a mí.

La velada fue increíble. María estaba divorciada tras un matrimonio bastante tortuoso. Había vuelto por una temporada a casa de sus padres. Por lo visto, el marido era un mentiroso patológico que le ponía los cuernos desde que se casaron. Por eso no le gustó nada mi pantalla inicial.

Cuando terminamos, nos dimos un paseo por la zona, donde disfrutamos de un par de copas. Ya camino del restaurante, María insistía en que le dijese a qué me dedicaba. Una especie de detective, como le había dicho, no colmaba su curiosidad.

-Mira, María. Es algo que no digo a nadie. Pero es la primera vez en mi vida que voy a hacer una excepción. Es una temeridad, ya que no te conozco de prácticamente de nada. Soy un colaborador del CNI.
-Y el CNI, ¿qué es?
-Centro nacional de Inteligencia.
-¿Espía?
-Más o menos. Pero no estoy en plantilla, tan solo soy un colaborador.
-Madre mía… Si no fueras tan serio, no me lo creería.
-Bueno, hace relativamente poco tuve una muy mala experiencia con una pareja a la que no le dije nada, y ahora me arrepiento bastante.
-No me esperaba esto. A mí no me tienes que dar ninguna explicación. Vale, eso me pasa por preguntona.
-No pasa nada, prefiero decirte la verdad desde el principio. No debería, pero mira, esto es lo que hay.
-Tranqui, no pasa nada. No volveré a insistir.

Fue un bajón para ella, no se lo esperaba. De camino a casa de sus padres no habló demasiado. Nos despedimosa la espera de volvernos a ver en breve. Al cabo de la media hora me mandó un mensaje, expresándome que la había encantado la velada.

Antes de meterme en la cama recibí un mensaje del inspector Nadal que decía así: “Querido Bairos, eres un mamón de nota. La próxima vez que utilices mi identidad, me lo podrías decir con tiempo. No sabes en el lío que me has metido con mis superiores. Me debes una, jodío”.