Actitud positiva en el trabajo

En esta maraña, donde se vive el presente todos los días. Nadie puede acceder al crédito. Los jóvenes deben abandonar el país o someterse a esta precariedad laboral, donde no existe ninguna planificación de futuro, ya que nunca sabes donde estarás la próxima semana, apareció hace ya tiempo la cajera del supermercado donde acudo habitualmente.

Por desgracia, no puedo decir cual es la cadena de alimentación, ya que seguro le traería consecuencias negativas a la cajera y como es obvio tampoco puedo mentar su nombre.

El trato y la atención al cliente de esta trabajadora es optima todos los días. Da gusto como te recibe con una sonrisa, te desea un buen día. Hace su trabajo con ganas, siempre pendiente del cliente.

Ya hace tiempo que observo que como el “Guadiana” aparece y desaparece en el supermercado. Es debido a la política laboral de la empresa distribuidora de alimentación, que le realiza contratos temporales que van desde dos días hasta como máximo dos semanas. A pesar de esta intermitente permanencia en su puesto de trabajo, su trato y maneras con los clientes continua siendo exquisitos.

El otro día que hacia bastante tiempo que no la veía en su puesto de trabajo, volvió a la carga. Me alegré de verla de nuevo y le pregunte que si había estado desempleada esos días. Simpática como siempre, me dijo que no, que había estado rotando por diferentes establecimientos, que ella a fin de cuentas solo estaba desempleada un par de días al año.

Ingenuo de mi, le dije:

–    ¿Ah te van rotando de establecimiento?
–    No, que va. El departamento de RRHH de la empresa es muy lento y si tengo que esperar que me llamen de nuevo, todavía estaría en casa. Tenga en cuenta que mi marido esta en paro y no puedo permitirme estar sin empleo.
–    ¿ Entonces como haces?
–    Voy yo a los supermercados de la cadena y me ofrezco personalmente a los gerentes ofreciendo mis servicios. Les digo que no necesito días libres y que puedo trabajar todas las horas que hagan falta. Y son ellos los que me reclaman a recursos humanos de la empresa.
Así voy enganchando días en varios supermercados.

Ante este ejemplo de constancia en la precariedad. El amoldarse con buena cara a una situación adversa es la actitud que deberíamos tener todos en la vida.

Existen todos los días ejemplos silenciosos de gente anónima que tira del carro, cueste lo que valga.

Hoy día del trabajador este es mi homenaje a esta chica que con esta actitud, nos enseña a todos, que las lamentaciones no sirven para nada en la actual situación. Solo vale centrarse en el día a día, trabajando y con buena cara.