El juez José Castro, ha  acertado en la diana en su investigación sobre el posible delito fiscal y otro de blanqueo de capitales de la Infanta Cristina.

Las declaraciones del ministro Montoro, las del presidente del Gobierno Rajoy, dejan claramente en manifiesto que en este País  todo posible cuando se trata de un intocable.

Se creen que la ciudadanía es tonta, que se lo cree todo. Que ahora Hacienda comete fallos interminables, cuando sabemos que tiene uno de los mejores software del mundo para controlar a los ciudadanos.

En contra de lo que decía el “Rey”, aquí no todos somos iguales ante la ley. Al igual que él puede construirse un picadero en “La Zarzuela” para que su querida Corina aterrice en la zona militar del aeropuerto de Barajas y vaya con escolta policial a su encuentro. Su hija no iba  a ser menos. Que hay que dejar en el barro, al pobre ministro con sus “siderales declaraciones” todo vale, con tal de que no le toquen a la niña.

Pero el pueblo no es tonto. Esta agotado que en este país de “charanga y pandereta”, solo los poderosos y corruptos se estén apoderando del bienestar de la denostada clase media. Los “Bárcenas”, “Blesas” de la sociedad española, que son bastantes más de lo que nos imaginamos siguen disfrutando alegremente de la vida. No pasa nada.

La memoria del telediario tan solo dura dos días,  y puede con todo. Son 48 horas de atención, en la que los pobres desgraciados se dan cuenta de nuevo de la enorme injusticia social que se vive en este País y tiran para adelante.

Pero no nos merecemos una familia Real de “sainete”, unos políticos ineficaces que alternan un bipartidismo podrido en la corrupción y tampoco una sociedad estéril, en la que se aguanta todo.

Los movimientos sociales como el 15M, demás manifestaciones de los “anti sistema” son completamente estériles y poco eficaces. Tan solo los “Escraches” o presión directa a la clase política dieron un pequeño amago de peligro a la clase dominante.

Pitadas continuas a la Casa Real, presión directa a los políticos, nuevo modelo de partidos y juicio justo a todos los responsables financieros, especialmente los gestores de las cajas de ahorros por el caos provocado.