Einstein

En un mundo, donde a la gente solo le importan los recursos materiales que posee el prójimo como carta de presentación ante la sociedad, debemos insistir en que el verdadero progreso de una sociedad esta en la cultura, conocimiento e innovación.

Pero como todo, esto tiene un inicio en la educación de base. No nos podemos permitir que la enseñanza pública sea ese vertedero, donde nadie quiere llevar a sus hijos. Todos nuestro dirigentes de cualquier ideología, mandan a su prole a la enseñanza privada, ya que saben que el nivel mínimo, pocas veces se alcanza en por la vía de lo público.

La enseñanza debe ser una de las mayores vocaciones del mundo. No una apuesta por tener un trabajo seguro como funcionario de la administración. El Maestro/a debe amar esta profesión,  ya que no hay mayor recompensa que la de ver como va progresando tu alumnado en el conocimiento.

Debe existir una disciplina, una cultura del esfuerzo que los educadores deben ir enseñando poco a poco a los niños para que exista un modelo de trabajo, donde aprendan que solo con trabajo y tesón se consiguen los objetivos en la vida.

Desgraciadamente, la actualidad se venera a modelos completamente diferentes, vasado en lo fácil, en el pelotazo financiero, donde todo se puede conseguir de forma rápida y sin esfuerzo. Vale todo con tal de conseguirse una posición económica holgada.

Parte de esta culpa, es la gran ignorancia que tiene el españolito medio. Tenaz es el gran desconocimiento de nuestros jóvenes. Escandaloso son los índices de lectura de la población. Seguimos utilizando la TV como canal de comunicación y el mal  utilizado internet, es decir hemos encontrado un nuevo canal de comunicación, pero no sabemos utilizarlo ni sacarle partido. Solo empleamos en lado más absurdo y escaso, que son los contenidos de la redes sociales. Es un 95% banalidades individualistas que no aportan absolutamente nada.

Donde están las tertulias, las conversaciones de familia, donde siempre surgen dudas o preguntas de la vida o del conocimiento.

Consideró que aparte de comentar nuestra realidad. Debemos hacer algo para cambiarla día a día. Hoy recomiendo “El mundo de Sofía” del  noruego Jostein Gaarder, obra dirigida para niños de 12 años para que su profesor o padres le vayan dirigiendo y explicando la aportación de los principales filósofos de nuestra civilización.

PD: Como podéis observar, me salto a la “torera”, una de las principales reglas de un buen “bloguer”, que es la constancia.

Si os digo la verdad. Cuando escribo, siempre necesito aportar algo a mis lectores. Es decir otro enfoque, otra perspectiva o recordar determinadas disciplinas.

La manera de cómo se narra la realidad del día a día, es tan partidista y subjetiva, que muchas veces me cansa y veo a la gente como una manada de borregos camino al matadero, que no hace nada por cambiar su realidad, sino que son unos  vagos, conformistas y simples, que pienso, para que voy aportar algo en el desierto, si es del todo inútil.

Pero con que solo le llegue a una persona que lo sepa asimilar me conformo.

Os prometo una mayor frecuencia en mis artículos. Como mínimo uno a la semana.

Bienvenidos a los que han tenido vacaciones. A los que continuamos disfrutando de la vida como unas vacaciones continuas seguiremos en esta gran alegría que es la vida.

Por cierto, creo que las vacaciones, se merecen un post reflexivo.

Un beso a todos.