Elecciones Generales 2011

En la historia contemporánea de España nos  encontramos en uno de los momentos más decisivos de la reciente historia. Los planes de estabilización del 59, la transición española y la victoria del 82 de los socialistas, marcan escenarios fundamentales que han marcado nuestro devenir como país.

Ahora viene otra cita que nos va a marcar decisivamente en el futuro de España. Se esta planteando que el periodo de constitución del nuevo gobierno es demasiado largo para que pueda soportar nuestra prima de riesgo que hoy llegó al 520 con un interés del 7% por el dinero que nos presta el Banco central europeo.

En este mundo globalizado donde los mercados internacionales son los que ejecutan el rumbo de un país, debemos generar una confianza inmediata sobre España para que nuestra deuda vuelva a recuperar la credibilidad perdida.

Se necesitan medidas inmediatas, que hagan el efecto rebote de confianza financiera internacional. Una vez tomadas estas acciones urgentes para que no seamos el próximo país europeo en ser recuperado, tras Italia, se debe plantear un debate político desde la responsabilidad, donde cual quiera que  sea el partido que gobierne, debe conseguir la mayoría absoluta, ya que ahora nos estamos para podridas reivindicaciones nacionalistas y debemos pensar más que nunca como país y nación unida.

Salta el debate de no tocar las prestaciones sociales y la sanidad. Pero debemos tener en cuenta que es el 80% de gasto en este país. Si bien, antes de entrar en estas partidas debemos quitar las duplicidades de competencias entre el Estado y las Comunidades Autónomas. Si deben deparecer las diputaciones y estas competencias las deben volver a recuperar los ayuntamientos, bienvenido sea. Otro tema muy importante es el fraude fiscal que realizamos las empresas y particulares españoles. Aspecto más lento en la recaudación, pero una buena fuente de ingresos para la administración.

Finalmente el fraude en la prestación de desempleo, es un secreto a voces, que todos sabemos, pero que nadie hace nada al respecto. Si fuesen verdad los más de cinco millones de parados en España, ya los trabajadores habrían salido a la calle. Hubiese habido sangre en las calles, pero todos sabemos que esta cifra no es real. Existe todo un gran mercado de trabajo encubierto que esta cobrando la prestación de desempleo.

No va a ser nada fácil para el nuevo presidente de gobierno llevar el rumbo de España durante los próximos cuatro años. Va a tener que tomar medidas muy impopulares pero necesarias para poder adelgazar la administración pública, reformar la ley laboral y recortar derechos de los españoles. Téngase en cuenta que el próximo año se deben devolver 25.000  millones de euros y rebajar el déficit a los objetivos marcados por Europa, ya que este año continuaremos con desfase de dos o tres puntos.

Se debe apostar de  una vez por todas por el turismo. Nuestra única industria profesional valida y consolidada. Si nos tenemos que convertir en la “Miami” de Europa, excelente. Podemos ser perfectamente un país de servicios, pero se debe plantear de una vez por todas, el debate del modelo productivo español.

Hacia donde vamos y que producimos. Algo claro y evidente es que la industria de la construcción cayó y nunca más volverá a florecer con la fuerza que tuvo. Este enorme vació debe ser cubierto por algún sector serio, que genere empleo y en el cual podamos ser competitivos. ¿Cuál?  Puede ser el I+D, el sector primario, fabricación de productos que nos diferencien en calidad con el mercado chino (cada vez más difícil). Todo este debate viene muy bien reflejado en el “informe everis” que la Fundación Everis hizo entrega al Rey y al presidente Zapatero.

Conocemos que se hizo entrega de este debate sobre el modelo productivo, pero este gobierno que nos deja, no ha puesto las bases de la transformación económica de España.

Con lo que este 20N, no es solo el cambio de un gobierno, ojala fuese tan solo eso. Nos jugamos mucho más, pero acordaros de la famosa frase de John Fitzgerald Kennedy “Así pues, compatriota: no preguntes lo que tu país puede hacer por ti, sino lo qué tú puedes hacer por tu país. …