Avaricia

El documental (inside job) narra de forma muy clara el proceso  de la crisis financiera americana desde sus inicios en septiembre del 2008 con la quiebra del banco Leham Bothers.

La introducción del mismo se inicia con el caso de Islandia, uno de los países del mundo que mejor nivel de vida tenia, hasta que sus tres principales bancos fueron privatizados y lanzaron 120.000 millones de dólares fuera del mercado islandés en forma de deuda bancaria. Los curioso del tema que a pocas semanas de la quiebra del país, la auditora KPMG, declaraba a Islandia como un paraíso de estabilidad financiera, donde todos los inversores podían estar tranquilos. Las consecuencias de la quiebra del país fueron devastadoras. Islandia en la actualidad tiene unos niveles de deuda, que tardaran más de cincuenta años en recuperarse, más un desempleo de un 20% de la población.

En el caso americano, el documental nos narra de forma muy didáctica como, después de la gran depresión de 1929, el mercado financiero estaba muy regulado, donde los bancos, la gran mayoría locales y las sociedades de inversión, velaban por los intereses de sus socios, sin que se arriesgase en la especulación de los fondos propios.

EEUU tuvo cuarenta años de crecimiento económico sostenido, donde sus ejecutivos ganaban sueldos altos, pero razonables. Incluso algún trabajador de Merrill Lynch debía alternar con otro trabajo para poder llegar a fin de mes.

Pero llegaron los años 80 con Ronald Reagan y el todo poderoso Alan Greenspan. Fue presidente de la Reserva Federal desde el 11 de agosto de 1987 hasta el 1 de febrero de 2006. Fue nominado al puesto por los presidentes Ronald Reagan, George H. W. Bush, Bill Clinton y George W. Bush. Este señor en cualquier país civilizado debía estar, ya hace muchos años en la cárcel, por gran daño que ha provocado a EEUU y a la economía global.

Greenspan es un fiel partidario de la desregulación financiera, provocando que los bancos fueran poco a poco aumentando el riesgo de las inversiones de una forma brutal.

La famosa suprimes, que hicieron ricos a la gran mayoría de ejecutivos de Wall Street, es algo realmente sencillo. Los bancos tenían un volumen de hipotecas entre sus clientes. Estos paquetes hipotecarios, son vendidos a su vez a sociedades de inversión que a su vez las vuelven a vender. Es decir un ciudadano tenía la hipoteca sobre su vivienda, y esta era vendida hasta cuatro veces en diferentes bancos de inversión. Una cadena piramidal, en la que todo funcionaba, mientras que el ciudadano pague.

Las subprimes, es solo un pequeño  claro ejemplo de la cantidad de productos financieros nuevos que se lanzaron. Algunos de ellos eran de una complejidad tal, que los mismos brokers, no eran capaces de explicar en su totalidad, pero la tendencia del mercado era la que aconsejaba estas inversiones, que realmente nadie conocía su procedencia. Mucho dinero del narcotráfico, así como capitales de países potencialmente peligrosos fue disfrazado en fondos de inversión donde nadie preguntaba.

Esta borrachera inversora, continúo con los diferentes presidentes de gobierno americanos, siempre aconsejados por ejecutivos de Goldman Sachs, el banco más rentable del mundo, donde sus ejecutivos tienen el nivel salarial más alto del planeta. Después de pertenecer al banco, sus ejecutivos, siempre hacen carrera en Washington, quien refleja su máximo exponente en Henry Paulson, cuyo patrimonio neto se cifra en 700 millones netos de dólares.

Responsable directo de esta orgia financiera, fiel partidario de la desregulación bancaria.

Todo este monstruo, explotó en septiembre del 2008 con la quiebra de Leham Brothers y de la aseguradora AIG, que sacó al mercado los famosos seguros de impagos de deuda, que fueron suscritos en su mayoría por Goldman Sachs. Es decir primero vendían derivados, a los que ellos mismos calificaban como “mierda” a sus clientes, para después ellos contratar seguros de impago de deudas. Negocio redondo, siempre ganaban.

Con el estallido de la quiebra financiera la reserva federal tuvo que rescatar a la aseguradora AIG  que debía 500.000 millones de dólares, pagando a Goldman Sachs 61 millones de dólares por los seguros contratados.

Otra anécdota muy curiosa, es que todas las agencias de “rating”, el día antes del colapso financiero otorgaba la triple “AAA” a todas las instituciones quebradas.

El documental debería ser de obligado visonado en todas las universidades de economía del mundo, analizado y debatido por los profesores. Pero cuidado que en caso de EE.UU., los académicos de las universidades más importantes fueron los que enmascararon con sus informes esta gran mentira financiera, donde solo unos pocos privilegiados se han hecho ricos provocando el desempleo y la miseria de millones.

Te recomiendo encarecidamente que veas el documental. Ya me contarás.