Esperanza

Hay un chiste que resume de forma muy grafica lo que le hace falta a la economía española, es el siguiente:

“En un hotel turístico de la costa de Andratx en Mallorca, llega un pudiente turista ruso que le pide al recepcionista, poder ver la habitación del hotel antes, de hospedarse. Como garantía, deja un billete de cien euros sobre el mostrador de la recepción.

Mientras el ruso esta viendo la habitación, llega el propietario del hotel, ve el billete de cien euros y se los lleva al carnicero, al que le debe una factura del último pedido al hotel. El billete es recibido por el carnicero, que se lo lleva a la gestoría, donde aun debe dos recibos de las nominas de su local.

El billete es recibido por el gestor, que decide pagar la deuda contraída con la puta que estuvo el fin de semana pasado. La meretriz recibe el dinero y decide pagar la habitación en el hotel, que tenia pendiente abonar, después de la ultima estancia con un cliente.

Entra en la estancia del hotel, observa que en recepción no hay nadie y decide dejar el billete sobre el mostrador. Al cabo del rato aparece el turista ruso, recogiendo su billete, ya que la habitación no cumple con sus expectativas.
Moraleja: el dinero se ha movido en el mercado”.

Este pequeño ejemplo es todo lo contrario a lo que se produce actualmente. La famosa confianza en los mercados, viene a significar esto. Todo el proceso económico, es una cadena, donde todos se favorecen creando consumo.

Siempre los creadores de riqueza en una economía de mercado, son los empresarios, pese a quien le pese. Estos lo primero que necesitan, son clientes para poder generar negocio, en el caso de que se traten de emprendedores. Cuando hablamos de empresas ya constituidas, el negocio ya esta creado, con lo que evidentemente su beneficio es la resta del precio de venta menos los costes fijos de la empresa.

Para hacer frente de los costes fijos. Se necesita de teoría, cash flow, es decir dinero contante y sonante para hacer frente a las nominas de los trabajadores, mercaderías, luz, gasolina, etc. Cualquier empresario por pequeño que sea, es consciente de que sin este remanente, no hay negocio que se sostente por más de tres meses.

Pero aquí es donde llega el verdadero drama del tejido empresarial español. Siempre el socio usurero que reportaba esta tesorería a las empresas ha sido la banca. Cuando un cliente te paga con un pagaré a 90 días, la empresa necesita descontarlo en el banco a cambio de un tanto por ciento que se queda la institución financiera para poder generar efectivo y poder pagar sus costes fijos.

Hace ya mucho tiempo, que las reglas del juego cambiaron. Los bancos ya no descuentan pagarés. Los fondos propios de las empresas más previsoras ya se agotaron. Con lo que la única estrategia inicial de supervivencia, es la de reducir los costes. Los primeros lamentablemente, por el enorme coste de la seguridad social, son los trabajadores. Una vez que este escalón ha sido superado. Suele entrar la financiación privada de usureros profesionales que ponen como garantías para poder descontar papel, las viviendas de los empresarios.

En el caso de que se tenga suerte y los vencimientos de los pagares sean positivos, se seguirá tirando, en caso contrario, se pierde la casa y la empresa entra en  una suspensión de pagos con el consiguiente ERE laboral.

Ya no se crea riqueza, los trabajadores van al paro sin provocar consumo.

¿Pero quién quien se ha cargado el mercado? No lo dudéis: LA PUTA BANCA. Al cortar la financiación empresarial ha provocado que quiebren innumerables empresas que han tenido que despedir a toda su plantilla trabajadora.

¿Cuándo se volverá a crear confianza en los mercados?: Cuando los empresarios dispongan de financiación a medio plazo que les permita crear negocios.

Nos es tan difícil, empezar la recuperación. Se necesita urgente voluntad política que les marque las pautas de la financiación urgente a los bancos.