Marta Dominguez

Querida Marta. En 24 horas toda una carrera de esfuerzo y trabajo se ha ido al pozo. Incluso tus vecinos, cuando pasan por tu casa en Palencia, te insultan, sin ningún pudor.

En este país, el cambio de héroe a villano, se produce demasiado rápido. Todos los medios de comunicación ya te han condenado. Los titulares de los periódicos de ayer, hacían sangre a toda una vida sacrificada por el deporte.

No sé, ni me interesa, lo que te movió para tuvieses sustancias dopantes en tu domicilio. Quizás las malas influencias, quizás el sueldo tan precario que reciben los atletas de elite, que nos les permite vivir el resto de sus vidas, quizás una manera de sobrevivir.

De igual manera, como dice un amigo mío, ya esta cagada. A partir de ahora, tendrás que tener mayor FUERZA para poder soportar lo que te queda. Ya te han juzgado y condenado el primer día. Ahora tendrás que soportar las miradas. Pero estas ya no serán de admiración como antes. Esa imagen preciosa, en la que aparecías con una gran sonrisa, enarbolando la bandera de España, era un símbolo para todos los queremos a nuestro país y amamos el deporte. Ahora serán miradas furtivas, susurrando clandestinamente, que eres la tramposa. Este “San Benito” te va a seguir de por vida. Peor aun, tendrás que soportar  a algún iluminado que dilapide en la calle, que te insulte delante de todos por haber frustrado tantas ilusiones.

Eres un ángel caído, que va a necesitar mucha ayuda para poder superar esto. Compañera, confió y deseo, que el niño que llevas en tus entrañas, pueda valorarte por todos los éxitos conseguidos. Que si te dejan volver al deporte de elite, ganes otra medalla de oro, que tape este borrón ocurrido. Pero tranquila, aunque no vuelvas a correr, mucha gente como yo, siempre te recordaremos, con esa sonrisa sincera con la celebrabas todas tus victorias.