Mirada frontal de Alberto García-Alix a su realidad

Cuantas veces has pensado en aquel día, en aquella situación, donde te gustaba, lo querías, lo deseabas, pero no, no paso nada.
Pudo ser, pero no fue. Tu vida habría cambiado, pero no cambio.

Puedes estar contento con lo que tienes o no, pero lo que nunca sabrás es la incertidumbre de lo que podría haber pasado.

Quizás sería felicidad, tal vez tristeza o lo que es peor la pesadilla de tu vida.

No te quedes nunca con la duda de lo que pudo ser. Pregunta, entra, ataca, cojéelo, pero ante todo actúa. Los  cautos son los cobardes enmascarados en la prudencia que no quieren traspasar el umbral de la normalidad por miedo a lo desconocido.

La vida es y esta para ser vivida. No esperes a ser viejo para arrepentirte de lo que no hiciste. Vive con intensidad cada segundo, drisfruta de ti y de los demás. Quiérete, mímate. Cuida de los tuyos, ten sueños, que se conviertan en realidad. Disfruta el presente. Si no te gusta. Cámbialo, cueste lo que valga.

Madruga, trasnocha, emborráchate de la vida. Que por las venas de cuerpo te hierva la sangre de pasión.

Grita cuando lo necesites, gime de placer, duerme cuando el cuerpo te lo pida. No duermas paras evitar la realidad. Afronta el fracaso si te llegó, pero con la conciencia tranquila de que lo intentaste.

Los verdaderos héroes son los que dan lo mejor de cada uno, en la labor que les toca desempeñar en la vida.