La semana se prometía intensa desde el principio. El pueblo soberano le esperaba en la puerta trasera del juzgado para decirle en su cara una realidad, que el mismo ha demostrado esta semana con su declaración.

No olvidemos que el gran letrado Ollé, es el que le ha salvado de ingresar de forma inmediata en la cárcel, tras haber desestimado la estrategia de defensa del propio Matas, que era partidario de presentar pruebas falsas en la declaración judicial de esta semana.

A través de las conversaciones que se han grabado se había averiguado que el ex presidente del Govern, con la ayuda de sus familiares, estaría presuntamente preparando una estrategia para justificar ante el juez Castro que sus ingresos encajaban con sus gastos. Matas habla por teléfono de la posibilidad de redactar documentos falsos. Y en concreto se refiere a un contrato de alquiler sobre el local de la calle Sant Miquel para justificar que una parte de la renta la recibe en dinero que no se declara al fisco. Parece ser que el abogado Manuel Ollé, que es especialista en derecho penal en asuntos de derechos humanos, al enterarse de estas tácticas, impidió que se realizaran estas falsificaciones, ya que, además de los graves cargos que afrontaba su cliente, se podría añadir otro de falsificación de un documento que conlleva duras penas de prisión.

El fiscal alabó ayer la seriedad y la actitud del letrado Ollé y afirmó ante su cliente que, gracias a él y a su actitud, la medida cautelar que reclamaba se limitaba a solicitar una fianza.

Ha quedado demostrado que el expresidentes de las Islas Baleares es un tramposo acorralado, que intenta eludir todos tipo de responsabilidades en los que fueron sus lugartenientes, séase el caso de Pepote Ballester, que ahora ha adquirido toda la responsabilidad de la gestión del “Palma Arena”.

No se a que espera la dirección del partido popular, para expulsar a este “pájaro” que tanto ha robado a la sociedad balear.

Moralmente ya esta condenado, al intentar urdir una defensa en una sarta de mentiras.