Durante esta legislatura que tan bien nos esta gobernando el pacte, convirtiendo a las islas baleares en una comunidad con el peor  índice de competitividad de la historia. Era un buen momento para regenerar de una vez por todas al partido popular en  nuestra comunidad.

El recién nombrado por Madrid, José Ramón Bauza, no debería poner tanto la mano en el fuego por sus compañeros de partido, ya que le empezaran a llamar el “pomadas” de la gran cantidad de veces que se va a quemar. Es más, en  su actual junta directiva, milita un corrupto, que en el caso de que el fiscal me llamase a declarar le daría todo tipo de detalles del “affaire” del susodicho.

La pasada legislatura fueron tiempos de “Sodoma y Gomorra” donde el líder Matas tendrá que demostrar su inocencia en la ingente cantidad de irregularidades que cometió. Ya son demasiados los imputados y los que han reconocido explícitamente que han robado. Era una generación de políticos que lo único que han trabajado en su vida es de la política y que fuera de ese entorno, tienen muy pocas posibilidades de subsistir, con lo que se agarran a la silla cueste lo que valga.

En el lamentable episodio de las elecciones a la junta territorial de Palma, que llevan más de ocho meses de retraso, esta empezando a oler a “charco podrido”. Doña Rosa Estarás mandó un informe  a Madrid, el pasado mes de enero, según el cual el comité nacional de garantías puede modificar el proceso de elección de las juntas de distrito y de la territorial de Palma.

Pese a ello, y sabiendo de la existencia de este documento por parte de Estarás y Francesc Fiol, el actual portavoz parlamentario y otro de los candidatos a la presidencia del PP palmesano dejaron que la Junta Territorial, en abril, se pronunciara sobre el proceso de selección y que éste fuera posteriormente ratificado primero por el comité de dirección de la junta insular y, después, por este último órgano.

En cualquier organización democrática seria, Estarás debía haber sido expulsada del partido de forma inmediata. Pero aquí no pasa nada, todo han sido malos entendidos y buenas palabras.

Ahora parece que una vez que se han saltado el reglamento interno a la torera, volvemos a tirar de reglamento, cuando nos interesa. Con lo que después de la modificación del proceso deben pasar 30 días para las elecciones. Así que este “culebrón” se va hasta el día 21 de noviembre como mínimo.

Ahora dicen que se puede emplear el sufragio universal con todos los militantes, pero cuidado a ver si este método creado para Palma, donde las bases por fin pueden votar, sirve de ejemplo y lo quieren aplicar en el resto de comicios. Ya que a la cúpula del partido este proceso donde los afiliados tienen voto, le es muy incomodo ya que no pueden controlar al candidato que finalmente salga elegido.
Espero equivocarme, pero estoy seguro que las sorpresas en las elecciones en Palma no han terminado. Volverán a hacer lo que consideren necesario para que el candidato oficialista salga elegido.

Palma es mucho Palma y se deciden demasiadas cosas importantes dentro de la organización para que sean las bases las que elijan libremente a su candidato.

En definitiva esto es un burdel, donde todo vale para no perder la silla.