La planta

La planta

Mi afición por la jardinería dista bastante de ser la de un profesional, más bien empecé en el ámbito de la decoración de mi casa, observando como una planta siempre le da color y ambiente a un rincón.

El mantenimiento que les daba era del de ponerles agua cuando me acordaba.  Incluso en unos de mis últimos viajes cerré la casa a cal y canto y las deje sin luz. A la vuelta todas estaban mustias y me costó bastante recuperarlas.

Hace ya un par de meses, una persona bastante especial me regaló un “esqueje”, creo que se llama así, de una planta que tenía en su casa para que yo lo plantara. Lo tuve una semana en un vaso de agua para que le saliesen las raíces y por fin la trasplante a una maceta, sin demasiada fe en que saliese.

Al cabo de las semanas del “esqueje” empezaron a brotar unas hojas de colores púrpura preciosos, que me animaron a vigilarla constantemente, ni mucha agua ni poca, al igual que las sesiones al sol y la temperatura adecuada. En definitiva la pequeña ramita se ha convertido en una hermosa planta que crece hacia todas partes.

El otro día me visite todos los chinos de la ciudad para encontrar algo que sirviera de guía y apoyo para la gran cantidad de ramas que tiene. Después de mirar y mirar, adapte un zapatero de madera y ahora esta perfecta y protegida.

Me pregunto que si el interés que he puesto por la planta, que a su vez ya he sacado otra ramita para que crezca en otra maceta, lo pusiese en todas las actividades de la vida creo que sería invencible e imbatible.

Pero creo que se trata más de hacer las cosas cotidianas de todos los días con un poco más de cariño y dedicación, sin esperar recibir nada a cambio.

Creo el simple buenos días, dicho con amor y cariño a una persona, despierta interés y ganas de conocimiento hacía el prójimo.

Ahora nos os quiero aburrir con el manido tema universal de que debemos ser todos buenos y comernos las pollas uno a uno, pero realmente se nota la gente que esta amargada y la que desprende buenas vibraciones.

Creo que para poder transmitir, lo primero es que cada uno este contento consigo mismo, es decir quererte a ti mismo.

Hay demasiada gente que no se quiere y se maltrata todos los días, con lo que el efecto que desprende a los demás es lamentable.

Mi querido Arturo Pérez Reverte, del cual he leído absolutamente todos sus libros y que admiro como escritor. Le sigo de vez en cuando en un semanal (XL semanal) que publica diferentes artículos, donde se refleja claramente la cantidad de demonios que tiene este autor, a través de una critica feroz de la sociedad a la que insulta y veja. Se puede observar claramente en sus textos, que existe un alma muy atormentada detrás.

Cuando terminas de leer cualquiera de sus artículos, te quedas como si te hubieran agredido a ti también. El estilo es tan brutal y desagradable que te va creando una predisposición negativa hacia el autor y la persona. Hecho en falta en sus artículos algo de actitud positiva hacía algo.

En definitiva, estamos viviendo una de la peores épocas de España, no creo que sea comparable con la posguerra, pero seguro que si que es la peor en la escena democrática.

Se necesita mirar hacia delante con ganas, huevos y optimismo, sino nos quedaremos enclaustrados en nuestras casas, como les ocurre a los japoneses y su depresión a no salir y relacionarse con los demás.

Ayer fui a  las oficinas de EMAYA a cambiar la titularidad de la nueva oficina que no se ni como voy a pagar. Me atendió una chica que hacía todo fácil y con una sonrisa. El tramite duro cinco minutos y me dijo que había sido un placer el poder atenderme. Es esto a lo que me refiero.