Tramposo

Tramposo

Estoy trabajando desde que tenia 20 años (cuando terminé el servicio militar), ahora tengo 45 años, y mi mujer igualmente empezó a trabajar a los 22 años, en la actualidad tiene 43 años, desde esa fecha no hemos dejado de pagar en ningún momento nuestros impuestos, seguridad social, desempleo, contribuciones, impuestos de vehículos etc., etc., etc.

Como consecuencia de esto, me encuentro con que mi hija era penalizada a la hora de elegir colegio porque sus padres trabajan (pagando impuestos).

Yo trabajo en una entidad financiera, en un barrio pobre de Córdoba, en donde los subsidios del gobierno, de la junta de Andalucía, del ayuntamiento de Córdoba y del “susum corde” son totalmente habituales y concedidos a discreción, pero me sorprende que en muchas de las cuentas a las que llegan estas ayudas de emergencia social o solidarias, se permitan pagar recibos de canal plus por importes superiores a los cien euros mensuales (yo personalmente me conformo con la tdt, y eso que me gusta el fútbol un montón), recibos de telefonía móvil por importes superiores a los 200 euros mensuales( yo cuando pago más de 50 euros entre el teléfono de mi mujer y el mió, me cojo un rebote de impresión), y otras perlas por el estilo.

Estoy hasta las narices de que la gente venga a cobrar el desempleo a las 08.15 de la mañana del día 10 con toda la prisa del mundo porque se tiene que ir a trabajar, a un trabajo que no pagan impuestos y por el que no contribuyen a la seguridad social, a esa misma a la que si tienes la desgracia de tener que ir, te citan a seis meses vista, o que cierra plantas enteras de los hospitales en épocas vacacionales para ahorrar (se lo que digo porque mi mujer es empleada de la misma).

Por todo ello Sr. Presidente le ruego que deje la desgravación de la vivienda como esta y que el ordenador portátil que le va a dar a mi hija y la bombilla se los meta en los huevos, que ya me encargo yo de comprarlos, y que en vez de asesores, contrate a más inspectores de trabajo que controlen a los parados que no lo están, y que las administraciones, antes de dar ayudas con el dinero de los demás comprueben que nos son para ver le Madrid-Barsa o para llamar a la línea del tarot de Lola Montero.