Adolf Hitler

Adolf Hitler

Una colonia de alemanes ha vivido durante 43 años aislada del mundo en una localidad al Sur de Chile. Durante 43 años, inmigrantes alemanes se encerraron en una localidad del sur de Chile y sólo salieron de su retiro para tratar sus negocios agrícolas y para declarar por un caso de abuso sexual contra menores. El lugar se llamó ‘Colonia Dignidad’, aunque después fue bautizado como ‘Villa Baviera’.

Llegaron a Chile en la década de 1960 siguiendo a Paul Schaefer, un carismático enfermero del Ejército alemán en la Segunda Guerra Mundial al que creyeron un dios en la tierra, que predicaba una religión sin nombre basada en una durísima disciplina que les acercaría a un ser supremo. Schaefer, de unos 80 años, llegó a Chile escapando de acusaciones de abuso sexual en Alemania y en 1961 fundó Colonia Dignidad. Prohibió la televisión y los teléfonos y los libros fueron estrictamente censurados. Asimismo, las referencias sexuales fueron tachadas de la Biblia.

El ex suboficial del ejército nazi, Paul Schaefer de 83 años, y líder de la comunidad “Colonia Dignidad”, a 340 kilómetros al sur de Santiago de Chile, fue expulsado de Argentina y está acusado en Chile de abuso sexual de niños y violaciones de derechos humanos. La Corte de Apelaciones, en una decisión unánime de su IV Sala, aprobó hoy la realización de los exámenes al ex suboficial del Ejército nazi, que suma dos condenas en procesos aún no terminados por abuso sexual de menores e infracción a la ley de control de armas. El enclave llegó a ser denunciado como “un Estado dentro de otro Estado” por el ex presidente de Chile Patricio Aylwin (1990-1994), que inició medidas para desvelar los secretos escondidos en las más de 15.000 hectáreas.

La Colonia fue utilizada además por la policía secreta de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) y hay varios casos documentados de opositores que desaparecieron tras ser vistos por última vez en sus instalaciones.

En 2005, después de casi ocho años prófugo de la Justicia, Schaefer fue capturado en Argentina y expulsado a Chile, donde se le procesó por diversos delitos.  Hasta ahora, Schaefer ha sido condenado a 20 años de prisión por violación y abusos sexuales contra niños por el juez Hernán González y a siete años por la ley de control de armas, tras el descubrimiento de dos arsenales con armas de gran calibre en los terrenos de la Colonia. Paul Schaefer ha permanecido desde su llegada a Chile en una cárcel de alta seguridad de Santiago, pero desde hace un tiempo ha estado confinado en el hospital del establecimiento.