Pocero

Pocero

La empresa es la unidad económico-social en la que el capital, el trabajo y la dirección se coordinan para realizar una producción socialmente útil, de acuerdo con las exigencias del bien común. Los elementos necesarios para formar una empresa son: capital, trabajo y recursos materiales. Partiendo de esta definición del Wikipedia le pondría un par de matices que son la duración en el tiempo y la rentabilidad, es decir ganar dinero.

Hay muchas formas de ganar dinero, una de forma licita, invirtiendo, arriesgando y generando empleo durante un periodo de tiempo a medio plazo, no olvidemos nunca que un empresario es el que arriesga y después recibe beneficios. Prácticamente todas las inversiones empresariales tiene perdidas en una primera etapa, para más tarde consolidarse y empezar a dar beneficios dentro de un escenario normal de mercado.

Aquí es donde radica la farsa dentro del sector de la construcción, no es un mercado normal, es un mercado donde la especulación y la inversión a corto plazo generan unas plusvalías demasiado rápidas y difiere bastante de lo que debe ser un empresario honesto. Sino véase la imagen de los principales constructores y promotores de este país como el pocero, Vicente Grande o Mateo Sastre, personajes con muy poca formación que han sabido aprovechar el pelotazo urbanístico de este país, sin tener una conciencia de empresario tradicional, que es el que invierte a largo plazo y genera riqueza y empleo.

Todos estos personajes se asemejan más a los clanes mafiosos italianos a que un empresario normal. Y no olvidemos a un protagonista fundamental que son las instituciones financieras, que ahora se arrepienten y lloran, pero durante muchos años han sido los que han creado esta burbuja inmobiliaria, prestando dinero a  estos especuladores que solo buscan el dinero fácil.

Y ahora llegamos al tercer protagonista dentro de este carnaval del ladrillo, que se llama la administración y paralelamente la corrupción. Si se investigase de forma seria el último plan territorial del pasado gobierno de nuestra comunidad y se tirase del hilo de forma real, veríamos que muchos políticos que integran nuestro panorama actual, empezarían a hacer cola en la prisión.

Aunque no es lógico ni decente hay que tener en cuenta que estos mafiosos de pacotilla a cualquier responsable de urbanismo le dejan la luz pagada hasta que sus bisnietos se jubilen y solo en un par de actuaciones.

En definitiva es un sector que me produce arcadas y que se debería regular de un a vez por todas. Otro día hablaremos de la eterna mentira de las viviendas oficiales.