Hans-Heinrich

Hans-Heinrich

Después de que lleven semanas la prensa del corazón, vendiéndonos la boda del pobre desgraciado de Borja Thysen, reproduzco un artículo del Corriere Della Sera para que vean realmente quien era esta familia.

“Hay historias que, como un fantasma, permanecen en el aire durante décadas. Y pronto se materializan. Ésta es una de ellas: la noche del 24 al 25 de Marzo de 1945, el Ejercito Rojo estaba a 15 kilómetros del Castillo de Rechnitz, un lugar entre Austria y Hungría, la residencia de Margit Thyssen-Bornemisza, casada con el conde Ivan Batthyany.
Margit organizó una última fiesta:40 personas, todas de la GESTAPO, las SS y jóvenes nazis.

Hacia medianoche, Franz Podezin, un administrador de la GESTAPO que tenía una relación sentimental con Margit, cogió a su amante y a una quincena de huéspedes y los llevó a una sala vecina. En algunas zonas del castillo vivían en condiciones terribles unos 600 judíos que debían defender la zona. Podezin había tomado a unos 200, que ya no podían trabajar, y los había llevado a la sala.
Una vez los reunió a todos, invitó a los presentes a disparar contra cualquier judío, algo que los borrachos hicieron tras desnudar a las víctimas. Fue una masacre. Un tal Stefan Beiglboeck, a la mañana siguiente, todavía se vanagloriaba de haber matado a seis o siete.

Los soviéticos llegaron pocos días después, el 29 de marzo, y el día 5 de abril escribían un informa en el que se señalaba que se han hallado 21 tumbas, cada una con 10 o 12 cadáveres. Aparentemente añadía el informe, han sido golpeados antes de ser asesinados con armas de fuego. El documento fue retenido por la propaganda comunista y olvidado.

Después en los años 60, se anularon algunos procesos sobre los hechos tras el homicidio de dos testimonios calves. En los años 80, un periódico austriaco abandonó la investigación al recibir amenazas.

Margit, hermana del famoso coleccionista de arte Hans-Heinrich, escapó a Suiza, donde el padre de ambos, Heinrich, había vivido durante la guerra y donde llevó todos los objetos que la relacionaban con el tercer  Reich. Que la fortuna de los Thyssen provenga, en parte, del nazismo, es algo poco contado. Aquella noche de marzo puede convertirse ahora en el fantasma de los Thyssen-Bornemisza”.